Los niños hablan el lenguaje de los juegos. Es por esta razón que yo hago terapia de juegos con ellos, ayudándolos a identificar y expresar sus emociones y proporcionándoles una oportunidad de jugar con diferentes temas en sus vidas.

Me veo a mi misma como un puente entre los niños y sus padres, y como tal, siempre tengo al menos a uno de los padres en el consultorio de terapia con el niño.

La terapia de juegos crea confianza entre los padres y sus hijos y proporciona un lugar en el que los niños pueden practicar el dejar que los padres entren a su mundo. Juntos podemos ayudar a su hijo o hija a que se exprese a sí mismo y a que busque ayuda en usted para manejar sus emociones.